10 puntos Feng Shui en casa para mejorar nuestro bienestar

26 Enero, 2018

10 puntos Feng Shui en casa para mejorar nuestro bienestar


El Feng Shui hunde sus raíces en la tradición de la china imperial. Su práctica y conocimiento estuvo limitada durante años a la aristocracia. No es ni una religión ni un estilo decorativo. Es una filosofía para el hogar que busca el equilibrio y cómo atraer la energía positiva: si cuidas de tu casa, tu casa cuidará de ti.

  1. El Feng Shui estudia el movimiento del Chi o flujo vital de energía, que forma parte de todo y todos. Es una energía que propicia salud, prosperidad y una vida armoniosa. Los cinco elementos en las artes de la metafísica china son la madera, el fuego, la tierra, el metal y el agua. Todos deben estar en el hogar de un modo equilibrado.
  2. Conseguir una buena energía en el hogar pasa por la limpieza, el orden y la buena ventilación. La renovación del aire en el hogar ha de estar garantizada por lo que se ha de ventilar, cada día, incluso en invierno o, como mínimo, cada dos días. Y, además de la limpieza habitual de la casa, lo idóneo es realizar una limpieza a fondo en cada cambio de estación. Ese es un buen momento para deshacernos de todo lo que no utilicemos y guardar aquellas cosas que no vayamos a usar durante los meses inmediatos. Estas “renovaciones”, en las que todos en la casa deben participar, también son un buen momento para enseñar las virtudes del orden y la limpieza a los más pequeños.
  3. Los complementos, como cuadros, figuras, etcétera, aportan positividad y alegría. No se recomiendan cuadros de flores o plantas secas. Es preciso evitar cualquier elemento que aporte una idea de pérdida o que no remita a la alegría de la vida.
  4. Separar los ambientes evita la “mezcla” de las energías. Cada estancia está destinada para un uso y cuenta con su propio equilibrio energético. Conseguir que las energías fluyan pero que no se entorpezcan unas a otras es lo que consiguen puertas y otros elementos de separación.
  5. El recibidor debe estar bien iluminado o con una luz en la entrada, ha de contar con algo que recuerde al agua. Si no es posible tener una fuente en él, y es muy negativo tener un espejo frente a la puerta porque en él rebotará la energía positiva que pueda entrar en el hogar. 
  6. El baño, un lugar donde recuperamos el bienestar mediante la relajación del baño o la ducha, es un espacio con varios puntos de “fuga” de energía ya que cuenta con varios desagües. Debe contar con madera y se recomienda decorarlo con los colores de la tierra. No es positivo que esté ni en la zona central de la casa, ni frente a la puerta principal de la vivienda, ni frente a la cocina. La puerta ha de estar cerrada al igual que todos los puntos de salida del agua (tapa del inodoro y puntos de desagüe).
  7. En el salón ha de crearse un ambiente propicio para que la energía positiva fluya. Una buena ubicación para esta dependencia es que se sitúe en la parte izquierda de la entrada de la vivienda. Es en esta área donde se encuentran las zonas de la salud y familia o de la riqueza y prosperidad. Ha de tener luz natural y se recomienda utilizar en él materiales nobles (maderas, telas...) y plantas. Los colores tienen que ser equilibrados y es muy positivo contar con puntos de color como cojines coloridos que “rompan” si la gama cromática es suave para que se mantenga la fluidez de la energía.
  8. La cocina, es fundamental, tiene que estar alejada de la puerta principal y contar con una puerta que impida que su energía se mezcle con la del resto de la casa. En la cocina se prepara todo lo que nos nutre y que nos hace estar más vitales, positivos y creativos. En ella las zonas de trabajo deben estar separadas y no entorpecerse. El área de cocción no puede estar de espaldas a la puerta, o al menos debe tener un elemento que “refleje” como punto de protección, y que puede ser un frontal de acero. La zona de aguas no puede estar próxima o enfrentada a la de cocción ya que son dos elementos, agua y fuego, energéticamente incompatibles.
  9. Los dormitorios, las zonas de descanso, no deben ser también lugares para hacer ejercicio o para trabajar. Tampoco es positivo tener en ellos aparatos como la televisión o los móviles ya que podrían afectar a la fluidez de la energía en el descanso. Se recomiendan colores suaves y las camas tienen que tener cabeceros porque es la zona donde se sitúa la cabeza y aportan protección y estos, además, deben estar en la pared más alejada de la puerta. Las lamparitas de noche también aportan protección; en cambio, los espejos frente a la cama no son recomendables para conciliar el sueño.
  10. Bajo la cama no deben guardarse zapatos o cosas que no tengan que ver con el propio lecho como sábanas, mantas o edredones. Son elementos incompatibles entre sí y si coinciden entorpecen la energía del descanso de la estancia.

Ventajas relacionadas