6 trucos para hacer los canelones como tu abuela

16 Marzo, 2018

6 trucos para hacer los canelones como tu abuela


Unos buenos canelones caseros son una auténtica delicia. Además, se trata del típico plato que nos trae a la memoria bonitos recuerdos de infancia. No hay duda de que para prepararlos se necesita pasar un buen rato en la cocina, pero el resultado realmente merece la pena. Te contamos 6 trucos para lograr unos canelones tan deliciosos como los de tu abuela.

1. Que no se peguen las placas

Cuando pongas a hervir las placas de canelones, introdúcelas de una en una en el cazo con agua hirviendo y remueve de vez en cuando con cuidado, para evitar que se peguen. Otro truco es tener a punto una fuente con agua muy fría e introducir las placas en cuanto estén cocidas.

2. Rellenar con cuidado

Tras escurrir las placas, colócalas bien extendidas sobre un paño de algodón. Si las pones directamente sobre la encimera, asegúrate de engrasarla antes con un poco de aceite. A la hora de rellenar los canelones, pon solo una cucharada de relleno en cada placa. Si las llenas demasiado, te será muy difícil enrollarlas.

3. Engrasa la bandeja

Antes de colocar los canelones en la fuente para hornear, engrásala con un poco de mantequilla para que no se peguen. También puedes colocar una fina capa de salsa de tomate o de bechamel en el fondo, en función de los ingredientes que utilices para preparar la receta.

4. Para que no se abran

Cuando coloques los canelones en la fuente para hornear, hazlo de modo que el pliegue del cierre quede hacia abajo. Así evitarás que se desmonten.

5. Bechamel sin grumos

Para que no se formen grumos al preparar la bechamel, lo mejor es tamizar la harina con un colador y agregar la leche a temperatura ambiente. No olvides cocinar antes la harina para que no sepa a crudo. Y, una vez esté hecha, deja cocer a fuego lento la bechamel 4 o 5 minutos para que se acabe de hacer.

6. Congela los que sobren

Si no vas a utilizar todos los canelones, puedes congelarlos sin problema. A medida que los vayas rellenando, colócalos en un tupper. Si haces varios pisos, sepáralos con papel film. Cuando los quieras consumir, solo tendrás que sacar los canelones que vayas a comer, descongelarlos, cubrirlos con una capa fina de bechamel y ponerlos en el horno.

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