Dulces sanos: no siempre es malo el azúcar

28 Mayo, 2018

Dulces sanos: no siempre es malo el azúcar


Todo lo que debes saber sobre el azúcar y sus alternativas si tienes diabetes

¿Puede tomar azúcar una persona con diabetes?

El azúcar no está terminantemente prohibido para los diabéticos. Se puede tomar de forma ocasional, en cantidades reducidas y siempre que se combine con otros tipos de alimentos y que se consuma en el marco de una alimentación sana. La clave está en ir con cuidado para no sobrepasar los niveles de glucosa recomendables. De todos modos, conviene recordar que el sabor dulce no es necesariamente sinónimo de azúcar. Las personas con diabetes tienen a su disposición un amplio abanico de opciones.

Alternativas al azúcar

Uno de los mejores sustitutos del azúcar es, sin duda, la estevia. Este producto está cada vez más de moda, y esto no es casual. Su poder edulcorante multiplica por varias decenas el del azúcar blanco. En cambio, no tiene calorías ni aumenta el nivel de azúcar en la sangre, por lo se trata de un alimento muy recomendable para personas con diabetes. ¡Además, no provoca caries!

La miel, que destaca por sus propiedades antiinflamatorias y antibacterianas, también nos sirve como alternativa al azúcar. Pero su alto contenido en calorías y azúcares hace que no sea especialmente aconsejable para personas diabéticas. Existen también varios endulzantes elaborados sintéticamente, como la sacarina, el ciclamato y el aspartamo. Todos ellos se han vinculado en algún momento de la historia al riesgo de padecer un cáncer; la única realidad es que a estas alturas no existe ningún estudio científico que pueda asegurar, de manera concluyente, que estas suposiciones sean ciertas.

Otra posibilidad a tener en cuenta son los siropes. El más conocido es el de agave, que contiene una cierta cantidad de hierro, potasio y magnesio. Su índice glucémico es sustancialmente menor al del azúcar. De todos modos, hay que tomarlo con precaución, debido a su alta presencia de fructosa, que puede conllevar la aparición de algunas patologías si se consume en exceso. En ese sentido, recomendamos el sirope de yacón, elaborado a partir de un tubérculo que crece en los Andes peruanos. Menos dulce que el azúcar, tiene la mitad de calorías y un índice glucémico más bajo.

Un ingrediente muy popular entre los diabéticos es el xilitol, también conocido como melaza de abedul. Tiene un 40% menos de calorías que el azúcar y no incrementa los niveles de glucosa. Igual que la estevia, este ingrediente respeta la salud dental. La principal contraindicación que tiene es su efecto laxante.

Trucos y recetas para personas con diabetes

¿Queréis preparar unos postres sin azúcar y no sabéis por dónde empezar? Aquí os damos unas cuantas ideas.

Más allá de los edulcorantes que hemos comentado en el apartado anterior, puedes optar por endulzar tus postres con ciertas frutas que, además, te aportarán otro tipo de propiedades nutricionales. El plátano, el dátil o los higos secos tienen un sabor marcadamente dulce y pueden ser útiles para llevar a cabo esa función. Nosotros te proponemos que hagas unas galletas de avena y plátano. Para unas 20 galletas solo necesitarás 75 g de copos de avena, 30 g de harina de almendra y dos plátanos.

La vainilla y la canela también aportarán un toque dulce a vuestros platos. Esta última, además, reduce los niveles de glucosa y mejora la sensibilidad a la insulina. Puedes usarla en natillas o en arroz con leche. También en manzanas al horno; para cuatro manzanas, necesitarás 3 cucharaditas de estevia, 4 ramitas de canela y un poco de mantequilla.

Otros productos que pueden actuar como sustitutos del azúcar son la pulpa y el aceite de coco, la leche de almendras o la salsa de manzana, con la que puedes preparar bizcochos o unas deliciosas magdalenas.

Pero… ¿es siempre malo el azúcar?

El azúcar no es malo en sí mismo. De hecho, nuestro organismo lo necesita. Y es que el azúcar nos aporta energía y es básico para el correcto funcionamiento de los órganos y los músculos. Hay que tener en cuenta que 20% de la energía que consume el cerebro procede de la glucosa. La clave, como ocurre a menudo en la vida, está en la moderación.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que no se deben tomar más de 25 gramos de azúcar al día. Esta recomendación contrasta con la realidad que nos encontramos en España, donde el consumo medio de azúcar es de unos 100 gramos diarios. Las consecuencias de este hábito pueden ser peligrosas para nuestra salud. Tomar cantidades demasiado grandes de azúcar puede ocasionar enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad y hasta ciertos tipos de cáncer.

En conclusión: no se trata de eliminar radicalmente nuestra ingesta de azúcar, sino de no caer en el exceso. Podemos seguir endulzándonos la vida, pero con sentido común y siendo conscientes de que el azúcar no es la única opción para hacerlo. Y teniendo en cuenta que la base de todo se encuentra en una alimentación sana.

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