Cómo deshidratar alimentos correctamente

28 Agosto, 2018

Cómo deshidratar alimentos correctamente


Deshidratar alimentos es una técnica de conservación muy antigua que podemos hacer en casa nosotros mismos. Os damos algunos consejos que os serán de utilidad.

Deshidratar alimentos es una técnica de conservación muy antigua que consiste en eliminar la mayoría del agua que contienen los alimentos para impedir el desarrollo de buena parte de los microorganismos que causan el deterioro de los alimentos. El principal factor que determina el grado de alteración es el contenido de agua disponible, la llamada actividad de agua. Al deshidratar un alimento, su actividad de agua será tan baja que se imposibilitará la actividad microbiana.

Hay que distinguir entre alimentos secos y alimentos deshidratados: los primeros contienen más del 2,5 % de agua, mientras que en los deshidratados la presencia de agua no alcanza el 2,5 %. La deshidratación, aparte de ser un método de conservación, aporta nuevos matices organolépticos a los alimentos, puesto que acentúa sus sabores.

Beneficios de deshidratar frutas y otros alimentos en casa

Los alimentos deshidratados presentan numerosas ventajas, como su alto valor nutricional y la baja pérdida de vitaminas, en relación con los alimentos que han pasado por otros métodos de conservación. Además, la deshidratación permite conservar casi cualquier tipo de alimento de forma segura, independientemente de su acidez. Con la eliminación de parte del agua, se concentran los azúcares naturales, con lo cual el sabor resultante es más intenso. Por último, hay que destacar que los alimentos deshidratados son muy fáciles de almacenar, puesto que no necesitan refrigeración ni congelación, ni ningún envase especial, y son ideales para llevar de excursión o en otras actividades al aire libre, gracias a su bajo peso y su gran contenido en nutrientes.

Cómo deshidratar alimentos en casa

En el ámbito doméstico es posible deshidratar alimentos con excelentes resultados utilizando diferentes medios: con aparatos específicos, con electrodomésticos habituales en cualquier casa (como el horno), o bien de forma natural mediante la energía solar y el secado al aire.

Por tanto, podemos deshidratar alimentos sin necesidad de adquirir un aparato específico, simplemente dejando los alimentos secar al aire, o bien empleando el horno de cocina a baja temperatura durante varias horas. Sin embargo, estas técnicas requieren mucho tiempo, y los resultados finales pueden no ser los deseados, además del gasto que supone tener el horno encendido durante tanto tiempo

Las máquinas de deshidratar específicas también son eléctricas. Están constituidas por una base, donde se encuentra el motor, sobre ella se superponen varias bandejas, donde se distribuyen los alimentos, y en la parte superior hay una tapa. El manual de instrucciones de estos electrodomésticos suele incluir una guía orientativa sobre el mejor modo de cortar la fruta y la verdura para deshidratarlas, así como el tiempo necesario para hacerlo. No debe haber rastro de humedad, pero en función del tiempo, un alimento puede quedar algo tierno o bien completamente seco.

El tiempo que emplearemos en la deshidratación variará, en todos los casos, en función de varios factores: el tipo de alimento, el tamaño y corte de este, la temperatura ambiente, el método escogido y las preferencias personales de cada uno.

Mediante energía eléctrica:

  • Deshidratadores eléctricos: Estos aparatos de uso casero producen un flujo de aire caliente y seco que entra en contacto con los alimentos, dispuestos en una rejilla, y va eliminando la humedad de estos.
  • Secado en el horno: En un horno casero podemos deshidratar alimentos fácilmente, trabajando a temperaturas bajas y dejando la puerta entreabierta unos 5 centímetros, para que la humedad pueda salir. El alimento se deshidrata sobre la bandeja.

Deshidratar alimentos con energía solar

  • Secado directo al sol: Un método de deshidratar simple y artesanal es colocar el producto escogido directamente al sol sobre una mesa o una rejilla; los rayos solares y el aire eliminarán la humedad del alimento.
  • Deshidratadores solares: Estos equipamientos utilizan energía solar directa o indirectamente para secar los alimentos. Cuentan con una cámara, en la que se colocan los alimentos sobre rejillas, por las que circula un flujo de aire caliente, que es el que va eliminando la humedad.
  • Secado en horno solar: Una de sus mayores aplicaciones es la de deshidratar alimentos. Este horno permite secar frutas y otros alimentos en cualquier época del año, sin gasto de electricidad, mucho más rápido que el secado directo al sol y mucho más higiénico, sin exponerse a pájaros y otros animales que puedan comerse el alimento.

Cómo deshidratar frutas y otros alimentos

En cualquier método de deshidratación que utilicemos es necesario que el flujo de aire caliente sea constante y con una humedad baja. Cada alimento tiene sus propias características, que hay que tener en cuenta a la hora de desecarlo.

Los productos que queramos deshidratar se deben lavar a conciencia, y hay que descartar aquellos que estén en mal estado o en un alto grado de madurez. También conviene retirar las partes del alimento no aptas para el consumo, como la piel o los tallos. Hay que colocar todo de manera uniforme en el deshidratador para favorecer un secado homogéneo. Una vez deshidratados, los alimentos deben envasarse lo antes posible a fin de que no vuelvan a humedecerse. Para el envasado deben utilizarse recipientes herméticos o bolsas de polipropileno, y lo ideal es buscarles un lugar fresco y protegido de la luz.

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