Cómo tener el frigorífico bien ordenado

15 Diciembre, 2017

Cómo tener el frigorífico bien ordenado


Todos tenemos frigorífico en casa, pero no siempre sabemos cómo mantenerlo en orden y limpio para aprovechar al máximo sus capacidades. Porque el frigorífico no es solo una especie de armario donde dejar la comida; es un electrodoméstico, y su función principal es conservar los alimentos de forma óptima. Por eso vamos a repasar algunos consejos que debéis tener presentes si queréis mantenerlo ordenado.

  1. Clasificar los productos por tipología os facilitará localizarlos y, por tanto, tendréis abierta la puerta menos tiempo, con el consiguiente ahorro energético. Y hablando de energía: la temperatura ideal de la nevera es de 3 grados, aunque en invierno puede programarse a 5 grados.
  2. Usar recipientes de plástico debidamente etiquetados para almacenar la comida. El film de plástico también es un buen recurso para envolver aquellos productos que estén empezados, como media cebolla o medio tomate. Ambos sistemas logran preservar mejor los alimentos y que duren más tiempo y, lo más importante, os ayudarán a no tener que tirar comida a la basura.
  3. La distribución interior: los productos frescos deben colocarse en la parte inferior del frigorífico, preferiblemente en un cajón específico. En el caso de los alimentos que pueden soltar líquidos, como algunas carnes o pescados, la ventaja de esta ubicación es doble: no solo se conservarán mejor, sino que, en caso de derramarse el líquido, al situarlos abajo evitaréis que el frigorífico se ensucie más de la cuenta.
  4. No todos los productos frescos tienen que estar, sí o sí, refrigerados. Por ejemplo, la mayoría de hortalizas no necesitan frío; de hecho, en el frigorífico pierden propiedades. Eso sí, si ya las habéis abierto y queréis guardar un trozo de tomate, de cebolla o de limón para aprovecharlo en el futuro, entonces sí que tendréis que ponerlo en el frigorífico para que no se estropee.

En resumen

Los tres pilares básicos a la hora de tener el frigorífico perfectamente ordenado son: clasificar los alimentos por tipo, envasarlos y etiquetarlos de forma correcta y distribuir adecuadamente la comida en el interior del mismo. El objetivo principal es tener la puerta abierta el mínimo de tiempo posible y, claro está, evitar que la comida se estropee y haya que tirarla. En eso también interviene vuestra capacidad de planificación: lo mejor que podéis hacer es una lista de la compra en función de las necesidades de la semana (o del día, o del mes) y ceñiros a ella. Así no tendréis que tirar comida porque haya caducado.

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